jueves, 1 de febrero de 2018

Conoce la Etapas del Método Científico.

Etapas del método científico
  1. El primer acercamiento es la observación del objeto, obtener la mayor información sobre el universo, utilizando los métodos empíricos del conocimiento.
  2. Debido a la observación se formulan preguntas que permiten iniciar o continuar el conocimiento del objeto, aquí se expresa el problema científico que no está resuelto por la ciencia.
  3. Se formulan suposiciones y conjeturas sobre la solución del problema. Una hipótesis es una supuesta verdad, no comprobada hasta ahora en la experiencia, siendo corregible a la luz de los nuevos conocimientos aparentemente lógicos.
  4. La demostración o verificación, es el proceso donde se somete a constrastación las hipótesis. Este proceso puede realizarse a través del experimento de investigaciones no experimentales, pero siempre las hipótesis deberán ser sometidas a pruebas fuertes, pruebas duras, y el regreso a la práctica permitirá comprobar o refutar lo que hemos investigado.
"De la contemplación viva al pensamiento abstracto, de este a la práctica, tal es el camino dialéctico del conocimiento de la verdad objetiva". Si las hipótesis no se comprueban, se puede formular otra menor. La negación de la hipótesis es también un avance del conocimiento científico. Si la hipótesis se comprueba debe darle una solución parcial o total al problema, hay que determinar en qué terreno vale la hipótesis comprobada; a partir del nuevo descubrimiento se generan leyes, teorías que permiten resolver otros problemas o comprender otros fenómenos al inicio aparentemente inconexos, o también formular nuevos problemas originados por la investigación.

"Entonces se debe comunicar a la comunidad científica internacional el resultado de la investigación, es un principio inexorable de cada investigador, permitiendo que en cualquier parte del mundo se pueda poner a prueba la comprobación realizada, y reproducirla si las condiciones son iguales".

Propiedades de los Ionomeros de Vidrio

Biocompatibilidad

Resistencia a la placa: la placa no se desarrolla bien sobre la superficie de los ionomeros, y estos son bien tolerados por los tejidos blandos circundantes. Parece que el s. mutans (principal microorganismo de la placa)  no puede crecer en presencia de fluoruro.

Image result for ionomeros vitreousRespuesta pulpar a los ionomeros: el tejido pulpar responde favorablemente a los ionomeros. El material recién mezclado tiene un pH muy acido (0,9 a 1,6). No obstante, incluso delgadas capas de dentina entre el material restaurador y la pulpa, bastan para evitar que el pH descienda a nivel del tejido pulpar. La dentina es un excelente tampón. Algunos autores han observado una ligera respuesta inflamatoria, pero como el pH vuelve a aumentar durante la primera hora, la inflamación remite en un plazo de 10 a 20 días. (Mount y Hume).

Sensibilidad a los materiales de cementación: la sensibilidad tras la aplicación de estos materiales para cementar coronas es la misma que para el fosfato de zinc. Se ha sugerido que los ionomeros pueden causar sensibilidad tras este procedimiento, pero si un diente amerita una corona, es probable que la pulpa ya este inflamada debido a la alteración original y a la preparación del diente.
No debe eliminarse el barrillo dentinario acondicionando la dentina para mejorar la adhesión en estos casos. Es más aconsejable sellar los túbulos dentinarios aplicando una solución mineralizadora o un adhesivo dentinario al preparar el diente y antes de tomar la impresión. Al cementar, la mezcla debe hacer con las proporciones correctas, procurando no deshidratar la dentina antes de su aplicación. Estos cementos no son muy resistentes a la tracción, por lo que no contribuyen en la retención y no compensan preparaciones defectuosas. Debe elegirse para cementar basado en sus propiedades de flujo tixotrópico, el excelente espesor de película final, la liberación de fluoruros y su escasa solubilidad. (Mount y Hume).

Solubilidad y desintegración: los ionomeros de vidrio tienen una solubilidad relativamente baja, comparados con los cementos de fosfato de zinc y policarboxilato de zinc. Sin embargo, un pH bajo puede dañar la superficie de los ionomeros, tal como ocurre al aplicar flúor tópico (pH=3). El flúor neutro tiene un pH aproximado de 6,5. La aplicación regular de soluciones de fluoruro de fosfato puede atacar la superficie de estos cementos. Se deben extremar las precauciones si se utilizan estas soluciones cerca de los ionomeros, especialmente en condiciones hostiles (xerostomía o xerostomía extrema como en el síndrome de Sjogren). En pacientes con s. de Sjogren, los ionomeros autopolimerizables suelen durar 1 ano. Los modificados con resina son más resistentes a la disolución y a la desintegración, pero probablemente conviene usar fluoruros tópicos con un pH superior. (Mount y Hume).

Liberación de fluoruros: Los iones de fluoruro se liberan y recuperan durante toda la vida de la restauración. La abundante liberación de iones fluoruro durante los días posteriores a la aplicación, decae rápidamente durante la primera semana y se estabiliza después de 2 a 3 meses. Se ha comprobado que la liberación continúa como mínimo 8 anos después de restaurar. Normalmente, los iones fluoruro pasan de la matriz al entorno contiguo, pero si existe una elevada concentración de fluoruros en boca (ejm: al aplicar flúor como medida preventiva) los iones fluoruro pueden volver nuevamente al cemento. Por ende los ionomeros constituyen reservas de fluoruro.

Para que los fluoruros puedan iniciar el proceso de remineralización deben tener una concentración mínima de 10 ppm en saliva, esta es la concentración que proporcionan los ionomeros.

Cambio dimensional: si se manipulan correctamente y se protegen de la exposición inicial a la humedad, los ionomeros presentan una contracción volumétrica de 3%, que se produce gradualmente durante el fraguado. En cementos de fraguado más lento (tipo II) la exposición acuosa inicial provoca la disolución de las cadenas de poliacrilato cálcico y una excesiva captación de agua. Eso puede limitar la contracción, pero merma las propiedades físicas del material. Para conferir alguna protección, se puede aplicar un adhesivo resinoso fotopolimerizable o un barniz.

Los ionomeros modificados con resina contienen menos del 5% de resina añadida, y este componente resinoso apenas experimenta contracción inicial en el momento de la fotoactivacion.

Resistencia a la fractura: En comparación con la resina y la amalgama, los ionomeros son débiles y carecen de rigidez. Son propensos a la fractura debido a su fragilidad. Se debe evitar su aplicación en restauraciones que deben soportar cargas oclusales o flexiones. Los ionomeros modificados con resina pueden presentar una resistencia a la fractura dos veces mayor que los autopolimerizables. (Mount y Hume).

Resistencia a la abrasión: inmediatamente después de su aplicación, los ionomeros son menos resistentes a la abrasión que las resinas, pero su resistencia aumenta con el tiempo. Siempre que el material este adecuadamente soportado y protegido por el remanente de estructura dentaria, su resistencia a la abrasión será satisfactoria. Dado que la abrasión conlleva a una pérdida de matriz, con el paso del tiempo aumenta la rugosidad superficial, quedando expuestos los poros interiores. (Mount y Hume).

Coeficiente de difusión térmica: de este parámetro depende la capacidad aislante de un material. El coeficiente de difusión térmica aumenta con la proporción polvo/liquido.

Color y translucidez: los ionomeros tipo II, tanto auto como modificados con resina, permiten reproducir adecuadamente el color y la translucidez, aunque los auto, para esto necesitan varios días. En estos materiales, el acabado y pulido debe esperar 24 horas. Si el color y la translucidez no resultan adecuados después de una semana, se puede colocar resina sobre este. Los ionomeros modificados con resina presentan una translucidez excelente inmediatamente después de la fotoactivacion.


Radiopacidad: la mayoría de los ionomeros son más radiopacos que la dentina e incluso que el esmalte. Algunos cementos auto son radiolúcidos, ya que la adición de un opacificador podría alterar su radiolucidez. 

Antibiotic Prophylaxis. Dental Practice

Antibiotic Prophylaxis
Antibiotic prophylaxis recommendations exist for two groups of patients:
Prophylaxis Recommendations: Infective Endocarditis (IE)

Image result for Antibiotic ProphylaxisThe current recommendations support premedication for a smaller group of patients than previous versions. This change was based on a review of scientific evidence, which showed that the risk of adverse reactions to antibiotics outweigh the benefits of prophylaxis for most patients. Concern about the development of drug-resistant bacteria also was a factor.
Also, the data are mixed as to whether prophylactic antibiotics taken before a dental procedure prevent IE. The recommendations note that people who are at risk for IE are regularly exposed to oral bacteria during basic daily activities such as brushing or flossing, suggesting that IE is more likely to occur as a result of these everyday activities than from a dental procedure.

Patient selection
The current recommendations cite that use of preventive antibiotics before certain dental procedures might be useful for patients with:
  • artificial heart valves
  • a history of infective endocarditis
  • a cardiac transplant that develops a heart valve problem
  • the following congenital (present from birth) heart conditions:*
    • unrepaired or incompletely repaired cyanotic congenital heart disease, including those with palliative shunts and conduits
    • a completely repaired congenital heart defect with prosthetic material or device, whether placed by surgery or by catheter intervention, during the first six months after the procedure
    • any repaired congenital heart defect with residual defect at the site or adjacent to the site of a prosthetic patch or a prosthetic device
* Patients should check with their cardiologist if there is any question as to whether they fall into one of these categories.
Patients who took prophylactic antibiotics in the past but no longer need them include those with:
  • mitral valve prolapse
  • rheumatic heart disease
  • bicuspid valve disease
  • calcified aortic stenosis
  • congenital (present from birth) heart conditions not listed above, such as ventricular septal defect, atrial septal defect and hypertrophic cardiomyopathy
Dental procedures

Prophylaxis is recommended for all dental procedures that involve manipulation of gingival tissue or the periapical region of the teeth, or perforation of the oral mucosa.

Additional considerations about antibiotic prophylaxis

Sometimes patients forget to premedicate before their appointments. The recommendation is that the antibiotic be given before the procedure. This is important because it allows the antibiotic to reach adequate blood levels. However, the recommendations to prevent infective endocarditis state:
“If the dosage of antibiotic is inadvertently not administered before the procedure, the dosage may be administered up to two hours after the procedure.”
Another concern that dentists have expressed involves patients who require prophylaxis but are already taking antibiotics for another condition. In these cases, the recommendations for infective endocarditis recommend that the dentist select an antibiotic from a different class than the one the patient is already taking. For example, if the patient is taking amoxicillin, the dentist should select clindamycin, azithromycin or clarithromycin for prophylaxis.

Additional resources for AHA Guidelines
Total Joint Replacement

In 2012, the American Dental Association and the American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) released the first co-developed evidence-based guideline on the Prevention of Orthopaedic Implant Infection in Patients Undergoing Dental Procedures. The clinical practice guideline, with three recommendations, is based on a systematic review of the literature. The review found no direct evidence that dental procedures cause orthopaedic implant infections.

The following is a summary of the recommendations of the AAOS-ADA clinical practice guideline, Prevention of Orthopaedic Implant Infection in Patients Undergoing Dental Procedures. This summary does not contain rationales that explain how and why these recommendations were developed, nor does it contain the evidence supporting these recommendations. All readers of this summary are strongly urged to consult the full guideline and evidence report for this information (see link below). We are confident that those who read the full guideline and evidence report will see that the recommendations were developed using systematic evidence-based processes designed to combat bias, enhance transparency, and promote reproducibility.

This summary of recommendations is not intended to stand alone. Treatment decisions should be made in light of all circumstances presented by the patient. Treatments and procedures applicable to the individual patient rely on mutual communication between patient, physician, dentist and other healthcare practitioners.

The Guideline Recommendations:

1. The practitioner might consider discontinuing the practice of routinely prescribing prophylactic antibiotics for patients with hip and knee prosthetic joint implants undergoing dental procedures.
Strength of Recommendation: Limited
A Limited Recommendation means the quality of the supporting evidence that exists is unconvincing, or that well-conducted studies show little clear advantage to one approach versus another.
Practitioners should be cautious in deciding whether to follow a recommendation classified as Limited, and should exercise judgment and be alert to emerging publications that report evidence. Patient preference should have a substantial influencing role.

2. We are unable to recommend for or against the use of topical oral antimicrobials in patients with prosthetic joint implants or other orthopaedic implants undergoing dental procedures.
Strength of Recommendation: Inconclusive
An Inconclusive Recommendation means that there is a lack of compelling evidence resulting in an unclear balance between benefits and potential harm.
Practitioners should feel little constraint in deciding whether to follow a recommendation labeled as Inconclusive and should exercise judgment and be alert to future publications that clarify existing evidence for determining balance of benefits versus potential harm. Patient preference should have a substantial influencing role.

3. In the absence of reliable evidence linking poor oral health to prosthetic joint infection, it is the opinion of the work group that patients with prosthetic joint implants or other orthopaedic implants maintain appropriate oral hygiene.

Strength of Recommendation: Consensus

A Consensus Recommendation means that expert opinion supports the guideline recommendation even though there is no available empirical evidence that meets the inclusion criteria.
Practitioners should be flexible in deciding whether to follow a recommendation classified as Consensus, although they may set boundaries on alternatives. Patient preference should have a substantial influencing role.

If you have any questions about these recommendations, please contact the ADA Division of Science via email. ADA members may also use the Association’s toll-free number and ask for x2878.
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Additional Resources for ADA/AAOS Guidelines
General Information Regarding Antibiotic Prophylaxis

jueves, 16 de marzo de 2017

Impresiones Funcionales


Es la  copia en negativo de los maxilares, tomando en consideración el funcionamiento de los tejidos móviles subyacentes que van a estar en íntimo contacto con los bordes de la prótesis.

Objetivos
-         Darle extensión apropiada a la base de la dentadura en construcción.
-         Darle espesor y la adopción adecuada a los flancos y bordes de la prótesis.
-         Darle condiciones apropiadas a la prótesis para mantener y conservar la salud de los tejidos.

Los requisitos funcionales son:
-         Rentención: Capacidad de la prótesis de resistir las fuerzas extrusivas que tratan de desalojar o retirar del terreno de asiento.
-         Soporte: Es la característica que tienen los maxilares o  el terreno protésico para soportar biológica y mecánicamente la acción de la prótesis que se le va a colocar al paciente sin necesidad que esta se ulcere o se cambie de soporte.
-         Estabilidad: Es la capacidad de la prótesis de volver a su sitio después que se le aplica una fuerza por supuesto que esta no debe ser excesiva. La estabilidad esta dada en dos sentidos: horizontal y vertical

Zonas de recortes de la cubeta individual superior.

El maxilar superior se divide en 5 zonas y una de post-daming
La zona 1 va desde la porción distal de la tuberosidad.
La zona 2 es la misma pero del lado contrario.
La zona 3 va desde el frenillo lateral a canino.
La zona 4 es la misma pero de el lado contrario.
La zona va desde canino a canino.
Zona Posterior o de post-daming.

Línea cero anatómica es la línea de inserción de los músculos paraprotésicos.
Línea cero funcional es la línea donde debe llegar el borde de la prótesis, es decir, entre una línea y otra debe existir 2mm aprox.
Zona de Post-daming es la zona límite hasta donde va a llegar la prótesis  en sentido antero-posterior. Se debe reconocer perfectamente las tuberosidades y la porción más distal de las tuberosidades que corresponden con el surco hamular. Se marcan los surcos hamulares de cada lado (derecho e izquierdo), lo que quiere decir que a nivel donde sería la prolongación de los rebordes es lo más distal que podría llegar una prótesis superior. En la parte medio se toma como referencia dos presiones que generalmente se encuentran en el paciente las foviolas palatinas, y no son más que los conductos excretores de saliva, hay pacientes que no las presentan y el diseño se hace de otra manera, pero si las presentan se marcan y se  unen con las marcas de lo surcos y el borde de la cubeta debe llegar un poco más atrás de las foviolas.
Los pacientes que no presentan las foviolas se les manda decir “AAAAAA”, para saber hasta donde deben llegar el paladar duro y donde comienza el paladar blando  porque esta extensión en sentido antero-posterior tien que ser sobre terreno rígido, no se puede construir en tejido blando.

Realización de la Impresión Funcional Superior.

Una vez adaptada la cubeta se realiza la impresión funcional en dos pasos:
Liberación muscular o modelado de los bordes y la impresión de mayor superficie que es la copia exacta de la superficie de asiento. Se puede realizar con varios materiales como son modelina de baja fusión, ceras especiales, resinas termoplásticos y siliconas pesadas.
Una vez seleccionado el material (modelina) se lleva la barra de al mechero y se coloca sobre el borde de la cubeta en la zona a trabajar (por zonas) luego se lleva al  agua termostato atemperada; y una vez que se atempere se lleva a boca presionando, se le dice al paciente que cierre un poco para que no se modifique el fondo del vestíbulo y se hace tracción del carrillo con movimientos hacia abajo y adelante y luego atrás primero en la zona 1 y luego las demás zonas.
Por último se realiza la liberación muscular de la zona de post-daming, la cual a su vez está dividida en 5 subzonas.
La zona 1 y 5 surcos hamulares, la zona 3 conrresponde al rafe medio las zonas 2 y 4 es tejido glandular que cubre y protege toda  la cantidad de nervios y vasos que vienen de los agujeros posteriores. La forma de post-daming va a quedar de una forma característica, como mariposa, pero todo el mundo no es igual porque todos los paladares blandos no se unen de la misma manera al paladar duro.
Una vez que endurece el material y salen los excesos hacia la parte posterior debemos recortar dichos excesos que estén por fuera del límite que ya se le dio a la cubeta.
Luego de tener listo la liberación muscular de todas las zonas s procede a l a evaluación de soporte, retención y estabilidad al igual que el sellado, luego se hace la impresión de  mayor superficie con el material elegido (Mercaptanos, Siliconas, Pasta Zinquelonica).

Zonas de recortes del maxilar inferior.

Esta divida al igual que el maxilar superior por zonas y están determinadas como:
La zona 1 va desde el ángulo disto-vestibular sobre la línea oblicua externa, hasta la cara distal del primer molar, al igual del lado contrario.
La zona 2  se ubica atrás va a llegar la prótesis en sentido antero-posterior y esta se corresponde aproximadamente con la mitad de la papila piriforme.
La zona 3 se corresponde con la cara distal del primer molar hasta el canino, también el lado contrario.
La zona 4 va de canino a canino por vestibular.
La zona 5 va de premolar a premolar por lingual.
La zona 6 va de premolar a el ángulo disto-lingual al igual que el lado contrario.

Realización de la impresión funcional del maxilar inferior.

Para la liberación muscular del maxilar  inferior se toman las mismas precauciones que con el maxilar superior, se realiza por zonas introduciendo la modelina en este caso en el borde de la cubeta y realizando los movimientos musculares.
Una vez realizado la liberación muscular completa se realiza la prueba de retención y estabilidad, verificada ésta se procede hacer la impresión, la cual se hace con el material correspondiente, se coloca en el paciente y se hacen los movimientos en el carrillo hasta que endurezca el material y se tienen que hacer los movimientos de lateralidad primero linguales, después vestibulares y lateralidad. Luego de haber realizado la y hecho todos los movimientos se retira la impresión de boca y se vuelve  a probar retención, estabilidad y soporte.

Luego tanto en la impresión superior como inferior se encajonan los modelos con cera de utilidad a dos milímetros del borde  y en la zona 2 inferior y zona pst-daming por debajo como un escalón, no se vacían los modelos inferior en  herradura, se puede tapar con cera rosada y se vacía con yeso piedra.


viernes, 3 de marzo de 2017

Child Health Care Professionals



Child health care professionals should develop the knowledge to perform oral risk
assessments on children beginning at 6 months of age (American Academy of Pediatrics).
In addition, children at moderate to high risk for caries should receive an aggressive
anticipatory guidance and intervention program.

Child health care professionals are encouraged to:

•  Assist parents/caregivers in establishing a regular source of dental care (a “dental
home”) for the child and for themselves. The first visit should occur when the child is
12 months of age or when the first tooth erupts.

Image result for caregiver children•  Provide counseling and anticipatory guidance to parents and other caregivers
concerning oral health and protective behaviors during well-child visits.

• Impress upon the parents/caregivers the importance of the child’s primary dentition.

• Assess the risk for oral diseases in the child beginning at 6 months of age by identifying risk indicators such as:
Inadequate or inappropriate fluoride exposure.
Past or current caries experience in child, siblings, parents and other caregivers.
Restorations placed in a child within the past two years.
Insufficient or lack of age-appropriate oral hygiene efforts by parents/caregivers.
Frequent and prolonged exposure to sugary substances especially between meals  including bottle or sippy cup use.
Use of at-will and night-time bottle or sippy cup containing anything other than water.
Frequent use of medications that contain sugar or cause xerostomia (inhibit saliva flow) (e.g., anticholinergics, asthma, seizure and attention-deficit hyperactivitymedications or antibiotics with added sugary syrup).
Clinical findings of heavy accumulation of plaque or any signs of decalcification
(white spot lesions).
Low socioeconomic status.
Special health care needs (developmental delays or disabilities).

• Facilitate appropriate referral for management of children assessed to be at increased
risk for oral disease or in whom carious lesions or white spot lesions are identified.

• Obtain or develop and maintain a list of community oral health referral sources that
will provide services to young children and children with special health care needs.

• Encourage drinking optimally fluoridated tap or bottled water. If not possible,
prescribe fluoride drops or tablet supplements.

• Advise parents about the most appropriate type of water to use to reconstitute infant
formula. While occasional use of water containing optimal levels of fluoride should
not appreciably increase a child’s risk for fluorosis, mixing powdered or liquid infant
formula concentrate with fluoridated water on a regular basis for infants primarily fed
in this way may increase the chance of a child’s developing enamel fluorosis.

• Advise parents (and demonstrate as needed) that the following actions may reduce the
risk of caries in children:
Wipe an infant’s teeth, especially along the gum line, with a soft cloth after feeding
from the breast or bottle.

Brush the child’s teeth using a pea-sized (the size of a child’s pinky nail) amount
of toothpaste, especially before bedtime. Children older than 2 should use fluoride
toothpaste; children younger than 2 should use a smear of fluoride toothpaste on the
brush only if they are at moderate to high risk of caries.

Help children with brushing until they are about 7 years old.
Give each family member their own toothbrush.

Never put the child to bed with a bottle or sippy cup containing anything other than
water. The last thing to touch the child’s teeth before bedtime should be a toothbrush
or water.

Begin weaning children from at-will bottle and sippy cup use (such as in an effort to
pacify a child’s behavior) by about 12 months of age.

Feed the child foods containing fermentable carbohydrates (e.g, crackers, cookies,
dry cereals) at mealtimes only and limit the amount.

Avoid saliva-sharing behaviors, such as kissing the baby on the mouth, sharing a
spoon when tasting baby food, cleaning a dropped pacifier by mouth, or wiping the
baby’s mouth with a cloth moistened with saliva. For older children, avoiding the
sharing of straws, cups or utensils.

Avoid saliva-sharing behaviors between children via their toys, pacifiers, utensils, etc.

Lift the lip and look in the child’s mouth for white or brown spots on the teeth.
Visit an oral health professional beginning when the child is 12 months of age, or
when the first tooth erupts.

Apply fluoride varnish applications two to three times a year for children at
moderate to high risk of caries.

• Educate pregnant women and new parents about care that will improve their own
oral health:

Brush teeth twice daily with a fluoride toothpaste and floss daily, especially
before bedtime.

Eat foods containing fermentable carbohydrates at mealtimes only and in
limited amounts.

Avoid sodas and other sugary beverages of any type, especially between meals.

Choose fresh fruit rather than fruit juice to meet the recommended daily fruit intake.

Obtain necessary dental exam and treatment before delivery when possible.

Chew sugarless or xylitol-containing gum or other xylitol-containing products, four  to five times a day, after eating.

Do not smoke or use tobacco products.



Oral Health 2010. Sacramento

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